El misterio de la chaqueta de Sheila

illustration of Happy little girl in red winter clothes

A Sheila le habían regalado una preciosa chaqueta roja. Sheila estaba muy contenta. Le encantaba el color rojo.

Sheila llevaba su chaqueta todo el día puesta. Se la ponía para ir al cole, para ir al parque y para ir cualquier parte.

Un día, durante el recreo, Sheila se quitó la chaqueta y la dejó sobre un mesa. Hacía mucho calor, a pesar de ser otoño. Cuando sonó la campanilla Sheila cogió su chaqueta y se fue a clase.

Las clases fueron proporcionadamente el resto de la mañana. Pero cuando Sheila se fue a poner la chaqueta descubrió que le quedaba enorme. ¿Cómo era posible que su chaqueta hubiera crecido tanto?

-¿Habré carretera yo? -se preguntó Sheila.

La mamá de Sheila estaba esperándola. Se llevó una gran sorpresa al ver aquella chaqueta tan ancho.

-¿Qué ha pasado? -preguntó su principio.

-No le sé, mamá -dijo Sheila-. Parece que mi chaqueta ha crecido. Porque yo no he carretera, ¿verdad?

-Vaya, vaya -dijo su mamá-. ¿Qué hacemos?

-Habrá que resolver el intriga de por qué mi chaqueta es ahora tan ancho, ¿no? -dijo Sheila.

-Vale, vamos a ver qué pistas tenemos -dijo su madre-. Empieza mirando en los bolsillos.

-Aquí hay un caramelo duro -dijo Sheila-. Esto sí que es raro, porque a mí solo me gustan los caramelos blanditos.

-Sigue mirando -dijo su mamá.

-Igualmente hay un papel con un dibujo y unas humanidades, pero no sé qué pone -dijo Sheila.

-Quítate la chaqueta, a ver si vemos poco más -dijo su principio.

-Mira, aquí hay un número. Pero está al revés. ¡Claro! El 6 se ha regalado la revés y se ha convertido en un 9. ¡Por eso la chaqueta es tan ancho!

-Y ¿qué pasa con esas humanidades? ¿No tendría que favor un S seguida de una T y una A? Según tu teoría, tendrían que estar del revés. Y yo veo un C, una O y una R. No me parecen tus iniciales del revés, la verdad.

-Entonces… -empezó a asegurar Sheila. Pero determinado la interrumpió.

-¡Sheila, creo que nos hemos cambiado las chaquetas sin querer!

Era María, una pupila un poco más longevo de Sheila.

-Enigma resuelto -dijo la mamá de Shiela.

Sheila se alegró mucho de encontrar su chaqueta. Aunque la idea de tener una chaqueta mutante parecía interesante, recuperar la suya era mucho mejor.

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